#11.- Sí. Es dinero.

Así lo ha dicho El Salvador.

9 de junio de 2021. Café en mano, nos ha pillado a muchos (tampoco podía ser de otra manera en LBD).

Pocas veces abriré un post con una imagen, pero lo de hoy, lo merece.

La semana pasada, concretamente el 6 de junio de 2021, durante la Conferencia Bitcoin celebrada en Miami, Jack Mallers, CEO de Strike, anunció que el Gobierno de El Salvador había tomado la decisión de presentar ante el Congreso una propuesta legislativa para convertir a Bitcoin en un medio de pago oficial.

Hace escasa media hora, la Asamblea salvadoreña ha aprobado una Ley que reconoce Bitcoin exactamente como esto, un medio legal de pago. 62 de 84 votos a favor. Cuestiones políticas e ideológicas de lado, vamos a explicar brevemente que implicaciones tiene este evento histórico.

En el próximo PR, que saldrá mañana (para suscriptores de pago), analizaremos las declaraciones concretas y los planes de futuro a medio plazo que el Presidente anunció que tienen. Puedes suscribirte aquí:

¿Qué dice la Ley?

Hay que reconocer, dentro de todo el entusiasmo generado, que la Ley es corta y breve. Personalmente, demasiado. Podría haberse redactado en el trayecto del vuelo Miami - El Salvador tras la Bitcoin Conference, perfectamente, y eso a los que nos dedicamos a aplicar regulación, entenderla y usarla para promover la actividad cripto, nos debería medio preocupar. Sin embargo, tras mis primeras suspicacias creo que Bukele merece un acto de fé después de aprobar la Ley que anunció hace solo tres días. Anunció, y cumplió, así que ahora toca apoyarle.

Dicho esto, es una Ley que entiende cualquiera. Tres páginas para decir que Bitcoin se equipara a la moneda de curso legal del país, el dólar. Ello, sin perjuicio de la aplicación de la normativa sobre Integración Monetaria que se aprobó en el año 2000 para reconocer aquel como medio de pago de curso legal en el país.

Lo anterior implica que a partir de la entrada en vigor de la Ley, Bitcoin se podrá usar para:

  • Pagar impuestos;

  • Referir precios de bienes y productos en el mercado;

  • No pagar ganancias de capital sobre operaciones realizadas con Bitcoin;

  • Liberarse de deudas, obligando así al acreedor a aceptarlo como medio de pago.

  • Crear el BUNDESAL, o Banco de desarrollo, que será quien promueva la formación de los ciudadanos sobre el uso y manejo de este activo, y proveerá del hardware necesario. Si el 70% de la población salvadoreña no tiene acceso a servicios financieros, difícilmente iban a usar Bitcoin sin tener ni conocimientos ni smartphones con acceso a internet.

Y básicamente, ya estaría. Es una de las pocas leyes en mi vida profesional que me he podido leer desde el móvil, y no me ha llevado semanas desenmarañar. Gracias, Bukele.

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¿Qué significa esto a efectos prácticos?

Significa que se ha convertido un activo cualquiera, en una moneda de curso legal. Y esto, a efectos regulatorios es cómo convertir un melón en un plátano. Para bien.

Hasta hoy, Bitcoin en El Salvador era un activo, que podía tenerse en propiedad (como sigue siendo en prácticamente el resto del planeta ahora mismo). Como un coche, un móvil o acciones de Tesla. El mayor inconveniente, eso si, es que si usas tu coche para saldar una deuda se te generan dos desventajas: la primera, que tu acreedor (a quien le debes el dinero porque te lo prestó o porque te ha dado un bien/servicio a cambio), puede no estar contento con tu coche y no querer recibirlo como pago, por lo que tendrás que buscar otra forma de hacerlo. La segunda, que a nivel fiscal, al cambiar/sacar un activo de tu patrimonio, se te genera una alteración patrimonial que esta gravada según normativa española (y es así en casi todo el planeta también). Tendrás así que calcular el valor de adquisición del coche, restarle el de transmisión (el precio del servicio/bien) y pagar sobre el neto. Y quizás en esto el coche no sea buen ejemplo porque es un activo que se deprecia con el paso del tiempo, pero la idea la pilláis seguro, que es lo que importa.

Si el país decidiera que los coches pasan de ser meros activos en propiedad a monedas de curso legal, ambos problemas desaparecerían de golpe. Ventaja no solo para el ciudadano, sino también para el activo que cambia de status jurídico, ojo.

Y ahora en términos más técnicos: la moneda de curso legal es la forma de pago establecida por Ley, por un Estado concreto que en consecuencia permite a los ciudadanos pagar impuestos con ellas, así como liberarse de las deudas. En España, es el Euro y además es de curso forzoso puesto que en toda la Eurozona, es la única divisa que los acreedores están obligados a aceptar. Es una obligación impuesta por los Estados en (cito literalmente el informe del ELTEG) “una manifestación de su soberanía”.

En concretamente 90 días a contar desde hoy, que es cuando entrará en vigor esta Ley, los ciudadanos salvadoreños podrán no solo holdear Bitcoin, sino usarlo directamente para pagar en su día a día, algo que por otro lado ya puede hacerse en todo el mundo con apps como Bitrefill o las míticas tarjetas de crédito de los exchanges. Pero también van a poder elegir pagar sus impuestos en esta cripto, o referir los precios de sus actividades comerciales en él, o lo que es mejor, NO pagar por las plusvalías generadas ya sea haciendo trading o holdeando Bitcoin. Vamos, lo mismo que hacen con el dólar.

¿La vida de los salvadoreños va a cambiar mucho? Esperemos, y que sea a mejor pues el propio texto de la Ley afirma que en torno a un 70% de sus ciudadanos no tiene acceso a ningún tipo de servicio financiero, algo que a quienes vivimos en un país como España nos puede sorprender, pero que no deja de ser una circunstancia totalmente limitante e indeseable en un mundo completamente globalizado. Tener acceso a una cuenta, o a poder usar medios de pago, debería ser un derecho humano en pleno siglo XXI, ¿no?

Si quereis saber cuáles son los próximos pasos que tiene el Gobierno salvadoreño en la hoja de ruta, quiénes están trabajando con ellos en el desarrollo de este proyecto histórico, o que justificación da Nayib Bukele para haber adoptado semejante decisión, en el próximo PR de Legal by Design desgranaré las declaraciones que ha dado hoy en una entrevista que le ha realizado la comunidad tuitera. Otra cosa no, pero este tipo ha demostrado estar más que dispuesto a someterse a las preguntas, dudas y consejos de individuos muy exigentes (si, por la parte que me toca a mí también), ¿o no creéis?