#4 - El motor del cambio tiene corazón, y late.

El determinismo tecnológico & Ethereum 2.0.

No os haré perder el tiempo. Si esperáis de hoy un post que continúe el ruido sobre los NFTs, cerrar la NL ya. Hacía tiempo que tenía ganas de escribir sobre fundamentales, sobre las bases. Describir cómo se andan los pasos que permiten que días como un sábado 20 de marzo de 2021, podamos intercambiar tokens en Uniswap, o enviar NFTs en Opensea.

El determinismo tecnológico existe hasta dónde puede existir, es decir, hasta el momento en el que necesita del constructivismo social para materializarse. La tecnología es un instrumento en manos de seres humanos. Y como animales racionales que somos (aunque de esto llevo tiempo dudando), son nuestras decisiones las que empujan o retienen los avances que ese instrumento puede regalarnos.

¿No me creéis? Hoy os traigo un ejemplo real, que podéis comprobar in situ además pues está acontenciendo estos días, de como las relaciones humanas, y concretamente los intereses de quienes tienen algo que ganar, marcan el paso de la evolución tecnológica.

ETHEREUM 2.0: EL CAMBIO ¿NECESARIO?

Todas las organizaciones del mundo necesitan un orden y un sistema de normas, una convivencia ordenada. Desde cualquier empresa del IBEX, hasta un grupo de WhatsApp.

Este sistema de conciencia y protocolos sociales cuando es respetado, no solo mantiene el orden, sino que previene el caos, lo que en organizaciones con ánimo de lucro sobre todo, es el cimiento básico de crecimiento. Nadie invierte en una empresa en la que el CEO pasa de sus propios Estatutos, y pocos bienes pueden producirse de calidad si la cadena de ensamblaje está compuesta por trabajadores que acuden a su puesto habitual cuando no tienen nada mejor que hacer.

Siendo esto así, no parece una locura afirmar que toda organización más o menos informal necesita de un sistema de gobernanza, que rinde más y mejor cuando las directrices (y límites) no sólo se respetan sino que están embebidas en la propia cultura de los individuos que en ella conviven. Si el orden intersubjetivo de una comunidad asume como propios, determinados valores del sistema de gobernanza, como por ejemplo “no robar”, lógicamente las posibilidades de quebrantarlo son inferiores a las de una comunidad en la que “no robar” es una simple afirmación impuesta por la autoridad.

Por lo tanto, el sistema de gobernanza de una comunidad, que no un sistema normativo (hoy no hablaré de leyes, ni artículos, ni Tribunales), y citando a mi querido colega Vlad Zamfir podríamos determinar que es la manera en que:

  • Se toman decisiones;

  • Se establecen procesos para tomar decisiones;

  • Se determina cómo revocar, o mantener, dichas decisiones.

Los sistemas de gobernanza son el instrumento que permite la coordinación, convivencia y evolución dentro de cualquier estructura de base humana, más crítica si se trata de una organización con ánimo de lucro.

Ahora bien, si la toma de decisiones es el motor de la evolución, y las decisiones se toman por indidivudos de carne y hueso (de momento), menos fricción existirá en aquellas organizaciones en las que exista la confianza. Familias, grupos de amigos, algunas empresas…¿Entonces qué ocurre cuando ésta no existe, y además los miembros de la comunidad ni siquiera están identificados, aunque les une un incentivo económico, una motivación empresarial?

¿Quién toma las decisiones cuando no hay nadie que controle el poder?

Ethereum es posiblemente una de las comunidades digitales que más esfuerzos ha invertido en debatir, escribir, reflexionar y probar alternativas de gobernanza que ponderen, de un lado la esencia de la descentralización -horizontalidad y pseudonimato y de otro, la agilidad para poder evolucionar al ritmo que sus usuarios demandan, para no irse a otras Redes. Es más rápido cuando uno o varios mandan, y los demás solo obedecen, pero en sistemas como Ethereum, esto no funcionaría.

Al debate anterior hemos contribuido miles de personas, usuarias de la Red, que de manera totalmente informal discutimos, proponemos, o nos quejamos sobre las iniciativas que surgen en Twitter/Reddit/Github y que nos afectan como usuarios de Ethereum.

Dentro de esta dinámica, se crearon los llamados EIPs (Ethereum Improvement Proposals), que actualmente son el principal proceso para tomar decisiones sobre actualizaciones técnicas y estandarizaciones. Digamos que es la forma en la que todos (bueno, casi todos) participan del papel tradicional de Director de Producto.

Los EIPs son procesos formales pero sencillos de explicar (l@s más técnic@s me disculpareis que simplifique la descripción):

  • Cualquier usuario puede remitir un EIP, como aquí, en el que se explica el por qué debería implementarse una funcionalidad o mejora determinada, y cómo.

  • La propuesta inicial debe superar una primera criba consistente en una votación, por la comunidad.

  • Su supera lo anterior, el editor del EIP coloca la propuesta en fase de “borrador” para que vuelva a pasar por el proceso del punto anterior

  • Si el EIP no modifica el protocolo, se implementa, pero si necesita una modificación del mismo, entonces se imponen unas cautelas adicionales antes de que se proponga una fecha para actualizar el código, con la actualización.

Para que el cambio esté efectivamente implementado, estos últimos casos, se convoca un “hard fork”, una bifurcación del código para que el nuevo protocolo comience a ser el que se despliega y sobre el que se construye. Aquellos mantenedores del sistema que no comulguen con las nuevas funcionalidades pueden seguir usando la versión no modificada.

LA TECNOLOGÍA CUANDO LA COMPLICAMOS LOS HUMANOS.

Vista la teoría, vamos a la práctica. Ethereum tiene una infraestructura típica de una Red Blockchain descentralizada: por un lado tiene a los desarrolladores core, un grupo de personas que voluntariamente contribuyen al desarrollo del protocolo de manera significante. No es un grupo cerrado, ni estático, sino que la condición de “core dev” se mantiene en tanto en cuanto se colabore activamente. Aquí una explicación más extensa. Algo así como los “padres de la Constitución”.

Por el otro, están los mineros, que ejecutan un software cliente que a su vez contiene el A,B,C de validación de transacciones y registro de bloques en la cadena. Son quienes en la práctica mantienen el sistema funcionando, vaya. Estos serían lo más parecido a un Congreso de los Diputados. Ellos son los que hacen que la teoría, sea práctica.

Hasta ahora, Ethereum ha tenido una gobernanza mas o menos tranquila (a excepción de The DAO y un par de eventos más, sucedidos en un momento en el que la comunidad era relativamente pequeña y posiblemente por eso tuvieron repercusión limitada). Pero actualmente, es una Red que cuenta con:

  • Alrededor de 4,5 millones de usuarios únicos, y 1 millón de usuarios activos.

  • Unos 7.000 nodos.

  • 34 desarrolladores core se conectaron a la ultima call de “Ethereum core Dev meeting”

Cada uno de ellos con intereses específicos, y motivaciones económicas, y con capacidad de opinar, proponer, influir. Así que lo que hace 6 años era un hilo de twitter y 2 horas de discusiones, ahora mismo es un conflicto nacional.

Pues la llegada del EIP1559 ha puesto de manifiesto, en mi opinión, dos cosas: una, que es la primera alteración de protocolo crítica que se hace en Ethereum porque enfrenta a los dos grupos de influencia más necesarios del sistema, y la segunda, que la descentralización tiene sus ventajas pero incurre en unos costes de transacción estupendos en términos de consenso.

¿Qué es el EIP 1559?

Es una modificación de protocolo propuesta para paliar los efectos de la subida del gas. Tal y como está diseñado ahora, el sistema de comisiones de la Red y la congestión del sistema hacen que Ethereum sea impracticable, eso no se puede negar. Aquí el ejemplo gráfico, sufrido en primera persona:

Con la proliferación del DeFi y el aumento de usuarios y transacciones, las comisiones se han puesto en unos precios inasumibles, y muchos están yéndose ya otras Blockchains, como la de Binance. Por ello, está en el ánimo de devs y mineros solucionar esto cuanto antes. El problema está en que la propuesta, realizada por los “teóricos”, modifica el sistema de fees pero lo hace a costa de reducir (muy posiblemente), los beneficios de los mineros. Eso si, se aprovecha para alterar la política monetaria del Ether haciéndolo deflacionario, lo que presumiblemente haría aumentar su precio.

Se calcula que con esta implementación, el supply total de Ethers no superaría los 120 millones. Y así, es como se hace del Ether, un poco más Bitcoin. Un activo escaso, que valga más en si mismo. Un activo que se use como medio de pago, y que a su vez se revalorice como un activo de inversión. Algo que honestamente me suscita muchísimas dudas…no se puede ser la novia en la boda, muerto en el entierro y niño en el bautizo.

Los mineros, por su parte, reclaman que el EIP no refuerza especialmente la seguridad, pero sí perjudica sus intereses, y defienden una alternativa que no implique esa rebaja de incentivos (EIP 3368). Minar en Ethereum requiere inversión previa, es un actividad que tiene sus costes, y lógicamente los mineros tampoco quieren perder su status quo sin una negociación previa en la que se sientan escuchados. La evolución tecnológica tiene corazón, y late.

Sintiéndose ignorados en sus demandas, convocaron una “demostración de fuerza” consistente en reunir suficiente hash power como para demostrar al sistema que “sin ellos, no se puede”. No buscan atacar a la Red, quede esto claro, simplemente recordar que ellos también son un elemento crítico.

Según el estado del EIP1559 a día de hoy, esta incluido ya en el Hard Fork “London”, previsto para julio de este año. Algunos pools de minería ya han cambiado su oposición al EIP, algún individuo con mucha capacidad de influencia está proponiendo alternativas poco amables hacia los mineros sin asumir las consecuencias, y por suerte, creo que la mayoría somos conscientes de que Ethereum 2.0 será con consenso, o no será. Este EIP es la primera gran modificación de protocolo a la que asistimos, por lo que deberíamos mimarla, ya que va a sentar las bases de la gobernanza más crítica, que deberán seguir gestionando personas, la que determina si podemos seguir jugando con el balón, o se lo llevan a casa. Algo sobre lo que todos los que usamos, o hemos usado Ethereum alguna vez, deberíamos informarnos. Por qué el motor del cambio (tecnológico) tiene corazón, y late.